ACEITE DE RICINO
He escuchado esta mañana como el presidente ejecutivo de Caja Murcia, realizando lo que más le gusta a los economistas sobre todo en época de crisis, esto es, hacer previsiones sin aportar soluciones, auguraba un nada favorable año a la Región de Murcia y al país en general. Decía que necesitamos "purgar los excesos del pasado"; ignoro si la expresión se le ha ocurrido a él solito o la ha copiado del economista Emilio Ontiveros, que ya la utilizó hace un año (ver), pero el caso es que a mí me ha gustado y creo que refleja muy bien la situación que estamos viviendo.
Se trata precisamente de eso, de purgar los excesos de los años de bonanza, de los del España va bien, de los del blanqueo masivo de dinero negro con la entrada del euro mientras los ministros de economía miraban para otro lado. Ahora viene la época de penitencia, y claro está, aunque aquí tampoco podemos hablar de justicia divina, porque siempre los pobres lo pasan peor, bien es verdad que muchos de los que cometieron mayores excesos lo estarán pasando peor, y bien merecido que lo tienen, no me dan ninguna lástima.
Añadía Carlos Egea, que esta situación se está dando en el mundo entero, en especial en Europa, con la salvedad de que España destruye empleo el doble de rápido que el resto del continente. Esto es un dato objetivo y no creo que nadie pueda rebatirlo, aunque si el PP estuviera en el gobierno estoy seguro de que serían capaces de hacerlo. Lo que ya no está tan claro es si toda la culpa de esta masiva destrucción de empleo sea de Zapatero, culpable como todos sabéis, en especial los que escucháis a Rajoy and company de todos los males del planeta.
Me da a mí la impresión, y a partir de ahora hablo de sensaciones y no de datos reales que desconozco, que en esta destrucción de empleo tienen mucho, mucho que ver los empresarios, los grandes empresarios y una mentalidad incapaz de la más mínima solidaridad en tiempos difíciles (continúo hablando de los empresarios).
Me explico, y creo que ya he hablado del tema más de una vez, me parece horrible que en una situación como la que estamos viviendo empresas con beneficios obscenos despidan trabajadores por el simple hecho de que han bajado sus ganancias. En esto los medios de comunicación tampoco ayudan mucho, porque no es lo mismo lanzar el titular de que los beneficios de tal empresa han bajado un 25 % y dejar para la letra pequeña que la empresa ha ganado 750 millones de euros en un trimestre en lugar de los 1000 millones del trimestre anterior, que poner en el titular que la empresa, a pesar de la crisis, ha ganado 750 millones de euros en el último trimestre y dejar para la letra pequeña los beneficios del trimestre anterior. En fin, creo que está claro por dónde voy.
En este tema echo de menos un poco más de contundencia del Gobierno, yo desde luego prohibiría los despidos en empresas con beneficios muy elevados, aún a riesgo de que me llamaran intervencionista, y más sabiendo que los que lo harían son los mismos que aplauden las ayudas multimillonarias que el Gobierno está dando, por ejemplo a los bancos, mientras estos continúan ganando dinero, o al menos eso dicen.
El caso es que a más de uno le daba yo una botella de aceite de ricino para que se purgara bien.










2 comentarios, opiniones, firmas:
Empresarios, Cajas, me gusta tu planteamiento. Lamentable situación la creada, mientras el gobierno protege a los poderoso, Botín, ALbertos....
En Madrid, la Caja con el Madrid, prestamo para jugadores en las mejores condiciones. Asi andamos.
Saludos
Totalmente de acuerdo contigo, es lamentable que existan empresas en este pais, que después de repartir dividendos sin precedentes entre los directivos, se permitan despedir personal, con el pretexto de la crisis. Yo si estoy por el intervencionismo, sobre todo en algunas empresas que se lo han llevado crudo.
Un saludo
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